Tómbolo
Había caído en el discreto hábito de no hablar con nadie.
Poca gente consideraba que fuera alguien a quien poder decir algo: o por gris, o por exacerbado.
Así que él acabó entrando en cierto mutismo selectivo.
Y no porque considerara no poder decir nada para todos.
(Han quedado suficientes papeles suyos, escritos arracimados y desordenados, todos narrativos. Muy precisos, datados, algunos hasta con detalles, perdidos entre hojarascas y florituras, eso sí.
También croquis y dibujos iluminados, borrosos)
Tenía consciencia de que lo hecho se le asemejaba a un eco reflejado, dada su poca voluntad de autoría.
Poca gente consideraba que fuera alguien a quien poder decir algo: o por gris, o por exacerbado.
Así que él acabó entrando en cierto mutismo selectivo.
Y no porque considerara no poder decir nada para todos.
(Han quedado suficientes papeles suyos, escritos arracimados y desordenados, todos narrativos. Muy precisos, datados, algunos hasta con detalles, perdidos entre hojarascas y florituras, eso sí.
También croquis y dibujos iluminados, borrosos)
Tenía consciencia de que lo hecho se le asemejaba a un eco reflejado, dada su poca voluntad de autoría.
Practicó una heteronomía débil.
Parecía leer en abundancia: ensayos ajenos, poemas y poesías o cosas muy métricas, y prosas serias o banales.
Y músicas.
Y músicas.
Era -sentido por él- como crear afluentes enriqueciendo un gran río.
Pero eran no más que marcas azules, esquemáticas y rotuladas en el cartón de un mapa escolar.
Pero eran no más que marcas azules, esquemáticas y rotuladas en el cartón de un mapa escolar.
De todo ésto tan sólo sacó en limpio una otredad confusa: se sentía como tener doscientos años o como alguien de Portugal.
Se atribuyó la palabra “tómbolo” -palabra aleatoria, elegida por la rae.es el 5 de julio de 2026 (domingo)- adoptándola para sí en el significado de “montón de tierra”
Después de morirse comprobó -mutatis mutandis- que tómbolo tenía pleno sentido en lo del montón.
Después de morirse comprobó -mutatis mutandis- que tómbolo tenía pleno sentido en lo del montón.
De tierra porosa debajo de su lápida.
Esa palabra (esta vez sí) era su palabra del día.
Y ya eterna para nunca.
fuente imagen:
(Subido por la montañosa*: 5/7/26)

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